14 oct 2009

La pérdida de los ritos de iniciación

Hace dos o tres semanas vi en la tele una película al estilo de los remakes yankis de "rebelión en las aulas", ambientada en Madrid, y obviamente rodada pensando en el mercado americano.

El contenido de la película era: multiculturalidad conflictiva; barrios marginales; agresividad juvenil; bandas callejeras "suputamadre" profesores motivados; profesores hiperpasotas; jodidas vidas personales de todos y cada uno de los alumnos; ultimatum administrativo para cerrar el instituto; machismo-feminismo jodido; muerte de alumno por la banda "suputamadre"; música como elemento cultural aglutinante y salvador; y final feliz con todos los padres aplaudiendo a rabiar la obrilla de los nenes. La pelicula me pareció deshonesta y peligrosa. Deshonesta porque no refleja la realidad sino que adapta el cliché de ese tipo de peliculas españolizándolo. Peligrosa porque a pesar de su fachada de "buen rollito"; igual que falsea los datos reales del problema puede realimentar actitudes chungas en todo tipo de espectadores poco críticos. Quiero decir; al poner en el candelero un tema que no existe, la peli le da ya carta de naturaleza y abre, por así decirlo, la caja de los males (la de Pandora).

Un par de días después, en el parque de enfrente de mi casa, veía a los jóvenes relacionarse entre ellos. Me era más que evidente que no se fían de los adultos, y que no los toman como modelos. Lo que pasa, me decía, es que se ha perdido la continuidad cultural. La cadena de confianza que debe unir como eslabones a los miembros de una misma especie y que va del más viejo hasta el más joven está rota. Y yo podía señalar donde estaba la ruptura: los padres de estos chicos estaban viendo la tele. Las madres se estaban nutriendo espiritualmente de los magatchinos de cotilleo y otros realitishous. La edad mental de los padres, su experiencia de vida había sido superada ya por lo vivido por sus hijos... ¿de quién iban a aprender? ... y tenemos suerte -pensaba- que a pesar del estúpido entusiasmo de esos actorcillos y directores mezquinos, mediocres e irresponsables por hacer parecer Madrid una ciudad sin ley y el problema mucho más grave de lo que creen; a pesar de esa estúpida pasividad de madres y padres y ese mal entendido respeto a los hijos que hace que las madres no tomen ninguna iniciativa y se limiten a preguntarles a sus hijos ¿qué quieres que hagamos? (lo oigo 15 veces al día); tenemos suerte de que los jóvenes adolescentes sean, en general, tan formalitos... Sí, se ha roto la continuidad temporal, la continuidad cultural, y los jóvenes ya no tienen adultos a los que pedirles consejo. Sólo tienen a otros jóvenes: los más mayores del grupo. ¿Y a estos quién los guía? Los ritos de pubertad, morir para volver a nacer, circuncisiones, escoriaciones y tatuajes, velar armas, noche en la selva, ingesta de drogas dirigida por un chamán, los misterios eleusinos, o el modo, más lento y menos traumático, (quizá el más elegante que hemos tenido en occidente) en el que griegos adultos educaban, a lo largo de años, a griegos más jóvenes, en lo que era precisamente ser adulto. No. Abandonados a su suerte. Están abandonados a su suerte. A estos no los guía nadie.

15 comentarios:

P dijo...

exacto, clarisimo y escalofriante!.. un dia, evaluando comparativamente (en relacion a mis pares) mis conductas, reacciones, decisiones y capacidades me di cuenta que la fortaleza y lo "entera" me venia de haber tenido siempre la imagen de mis padres como guia. En lo que estaba perdida y disuelta es en lo que ellos lo estaban, en lo que era segura, conciente, madura y gestora, ellos lo eran.
Y nunca vivi esa pseudo amistad padres-hijos que alguna vez inventaron en la tele o no sé donde, jamas rozo mi existencia (aunque siempre fui de contar amis viejos, espontaneamente, lo lo que sucedia en mi entorno. En mi entorno, no "a mi"...), nunca dejaron de ser la balsa que flota cerquita cuando uno se interna a nadar y eso como que constituyo la columna de mi vida adulta.
Quienes no han tenido eso han crecido abandonados a su suerte y todo es mas dificil, mas confuso y, tristemente, muchas veces se disfrazan esos abandonos con el nombre de "libertad" :/

Jorge dijo...

Abandonados a su suerte... eso es fantástico! Que no los guie nadie. Quién los va a guiar? Para qué? ¿A dónde?

Alejandro Chavarria dijo...

Un mal generalizado en nuestra época moderna, en que los viejos ritos son tomados por superchería. De entre las muchas funciones de los ritos de paso, el que más falta ahora es el de la separación y el crecimiento. Muchos de los ritos estaban estructurados de tal forma que el hijo pudiera crear una conciencia propia y se separara así de la madre que lo mantenía dentro de los procesos básicos e indiferenciados. Ahora sin esta función, somos niños eternamente, no nos hemos separado de esa simbiosis primaria. El resultado es que en un mundo que se jacta de individualizado lo que más falta es el pensamiento diferenciado, la conciencia individual que tiene sus propias ideas y que alcanza sus propios fines.

¿Has leído alguna vez “Hijos del silencio” de Guy Corneau o “Hombres de hierro” de Robert Bly? Si no te los recomiendo, tratan de estos temas, de la masculinidad en una sociedad que se desentiende del desarrollo emocional de sus hijos.

Un saludo.

huelladeperro dijo...

Sí, P, somos lo que comemos, y si tú te has alimentado de fortaleza y entereza desde niña, eso eres, fuerte y entera ;-)

¡Hombre Jorge! por fin una actitud positiva en este blog tan depresivo! Igual que desde niños a mayores nos preguntamos ¿de dónde vengo? y ¿a dónde voy? y queremos asir los límites del paréntesis de nuestra vida, supongo que la humanidad entera se hace también esas preguntas. Si no hay continuidad cultural, cada uno tiene que empezar de cero y lo logrado por los que le precedieron se pierde. Aunque ¿quién ha logrado algo, aunque sea mínimo? Quizá es que lo que los mayores tienen/tenemos que enseñar no valga nada....
Diógenes el Perro ya iba buscando un Hombre, hallá por el 500 antes de cristo, y no tengo noticia de que desde entonces se hayan encontrado muchos...

Niños enseñando a niños Alejandro, desde ya unas cuantas generaciones, y cada vez más. Quizá por eso el legislador nos agobia cada vez con más leyes. no tenemos referencias dentro de nosotros mismos de las que fiarnos. nuestra conciencia, conformada por el bombardeo constante de elementos del plano lingüistico, no tiene ya asiento en la resalidad, y parece incluso que prefrerimos este mundo ficticio al real.

Jorge dijo...

Por supuesto, querido perro.

Ellos, los jóvenes, siempre son más listos porque nos han heredado y tienen en si lo que heredamos nosotros y a nosotros mismos, nuestros deseos, frustraciones, errores, aciertos... En fin, mira el mundo que les dejamos. Normal que no se fien ni quieran guías.

No creo que haga falta enseñar gran cosa. Todo se capta mejor cuando no existe la voluntad de educar.

Jorge dijo...

Y ya no sé qué hacer excepto NO hacer.

Jorge dijo...

Luchar, resistir pueden ser vicios muy peligrosos

Jorge dijo...

otra forma de verlo es que están siendo perfectamente guiados hacia una supuesta anarquía sin valores ni modelos ni educación ni respeto. Porque qué necesita, qué busca una persona así?

Pareidolia dijo...

Yo me conformo con que ellos no quieran repetir los errores de sus padres y sí los aciertos, el problema es que no saben cómo, pero te aseguro que lo intentan mediante el ensayo y error...
Un besico

Lo Gos dijo...

No creo que sea por el mundo que les dejamos que no se fian, ya sabemos todos que el mundo va rodando con su movimiento propio y ¿quien puede echarlo a rodar para otro lado?
creo más bien que no se fian por nuestra actitud irresponsable, pasota, vencida, demacrada, esclava, humillante, humillada, despreciable, deleznable, vergonzosa, lamentable....

No, poco podemos hacer. Actuar en conciencia. Y poco más.

Si, Pareidolia, lo intentan, me consta, y además no lo hacen demasiado mal, visto lo mal que se lo hemos dejado...

Si es que nosotros no queremos mejorar un poco la cosa, claro, pero como Jorge, no tengo muy claro lo que podría hacerse, y sí bastante claro que muchas cosas están mal. Muchas. Tantas.......

Anónimo dijo...

"Los jóvenes son menos el futuro que la reiteración tediosa del pasado"

Nicolás Gómez Dávila

huelladeperro dijo...

Ahí lo tienes, desconocido, Nico sí que sabía lo que decía...
No nos queda más que convencer a los jóvenes de que no aportan nada original, y con suerte harán como los lemings, se suicidarán en masa. Y tú y yo tendremos el honor de haber librado al mundo de la estúpida y degenerada humanidad.

Anónimo dijo...

Convencerlos entonces de que sus modas y sus militancias son muy originales y que van a transformar el mundo?… eso solamente aplazaría el desengaño. Ellos no saben cómo librarse, y sus padres mucho menos, de caer en la barbarie de nuestra civilización. Solamente algunos serán capaces de ver en soledad, abocados por el terror y la desesperanza, que “mientras más opaco, más incoherente, más misterioso, nos parezca el universo, más suavemente nos alberga” . Solamente ellos serán capaces de escuchar voces antiguas y olvidadas, y de reconstruir nuevos ritos de iniciación que nos conduzcan a una verdadera revolución metafísica.

huelladeperro dijo...

No, anónimo, no, eso nos toca hacerlo a nosotros, que tenemos la comprensión y quizá, si no la experiencia, sí la edad... o viceversa ;-)

Anónimo dijo...

scoutsw