15 nov. 2010

La telepatía

Anda que no jode a veces...

16 comentarios:

Antígona dijo...

Mmmmm, no sé si me estoy pasando ya de cotilla pero, ¿tiene esto algo que ver con la doble desaparición de la que me lamentaba ayer?

Es que aquí no hay quien entienda nada, coñe :P

huelladeperro dijo...

Yo también lamento las desapariciones de las que hablas, Antígona, mucho. Pero el post poco tenía que ver con ello.

El contacto telepático real es, muy frecuentemente, un placer sutil y exquisito para el que todavía no existe nombre.

Sin embargo la telepatía es algo que en nuestro mundo demasiado materialista manejamos mal. No tenemos lenguaje para describir las sensaciones que nos produce el contacto incorpóreo con otra persona. En realidad no siempre nos es posible saber con quien estamos en contacto. No hay palabras, así que no hay nombres. Tampoco tenemos mucho dominio de nuestros pensamientos, y aún menos de nuestras emociones. Y sin embargo el contacto telepático cabalga sobre las emociones. ¡Ay qué desastre! ¿Quien es capaz de dirigir una emoción?

Jorge dijo...

Eso es! No hay palabras, no hay nombres y TODO está flotando donde no hay tiempo ni espacio, esperando ser sentido.

Sentir, dejarse llevar por las emociones en ese mundo es tan hermoso como doloroso y a veces difícil de soportar, pudiendo dejarte tocado para siempre o incluso matarte, porque el torniquete emocional en el que vivimos, ese que si no nos lo quitamos a tiempo nos gangrena y que si nos lo quitamos de golpe el torrente acumulado arrasa con la debilidad acumulada en un tris.

Ya no sé si nuestra ignorancia telepática, si los límites a tal poder los ponemos nosotros, nuestro miedo, o están más allá de nuestro dominio, de nuestra capacidad para soportar semejante cascada informativa, cual ley físico-química inexorable. Los transhumanistas afirman que la tecnología en forma de ingienería genética, nanotecnología, fármacos-drogas “inteligentes”, Internet en nuestro cerebro… aplicada al ser humano es un paso adelante en nuestra evolución, extensiones de nuestras capacidades; no sé, quizás sea solo ese atajo sin salida hacia nuestro probable naturaleza robótica que crea-replica lo que ya somos, allá donde todo está programado y decidido, esa forma de suicidarnos, de no confiar en nuestra riqueza natural o quizás sea una afrenta más a Dios al que quizás acabemos venciendo para ocupar su trono y allí, infinitos, con el total vacío como cuadro crear, crear, crear… ¿el qué? eh, pedazo listos!

Bendita y maldita telepatía, bendita y maldita vida. Yo te juro que a menudo no puedo, que es algo que me supera, que me agota y reniego y renuncio. Hay tanto dolor oculto, tanta mentira cuya verdad se manifiesta sin tapujos aquí, tantas víctimas de sí mismos esperando ser salvados que uno se olvida de sí mismo y por tanto de los demás… Y luego es difícil volver al mundo “real” y conectar en ese rango mínimo de frecuencias el que la mayoría sobrevive.


Querido Perro, quiero darte las gracias por enseñarnos ese cachito de tu vida en video, tan lleno de detalles hermosos, profundos, sencillos… con tantos paralelismos y extrapolaciones al reino humanoanimal. Y gracias a Beneditina por saber captarlo con sus ojos y corazón y todo. Los que leéis esto y se quedaron maravillados por el vídeo de perros prisioneros deberíamos sacarte a ti paseo, tú también necesitas una y mil oportunidades, ser salvado, excarcelado, acariciado, tocado, amado sin más, jugar por jugar, gozar el otro rol, el yang. Tus lumbares lo piden a gritos.

María dijo...

¡¡Jopi, JORGE, vaya inspiración te ha entrado!!

Voy a ser del todo sincera, iba a decirle a HUELLA que esto estaba degenerando, más que nada por no pillar nada de nada, pero tras leer tu comentario JORGE, no sé lo que pensará HUELLA, pero yo soy él y te lo cuelgo de entrada ¡¡me ha encantado!! ¡¡vamos, que me has dejado medio pasmada leyéndote!! :-)

Es cierto, a mi me ha impresionado mucho tus vídeos, no llevas el nombre que llevas por casualidad, está claro. Sobre todo cuando juegas con ellos de tú a tú...

en fin, que le traía un regalos a HUELLAS, pero también es para ti JORGE a ver qué os parece, es de un amigo que la leerlo, me ha recordado este blog


SE LLAMA JOAQUÍN, POR CIERTO:))


Besos a los dos.

María dijo...

Por cierto sobre la telepatía, que se me olvidaba,

yo no tengo ni idea, pero lo de conectar con la cabeza de gente, que ni en sueños conocería seguramente si no fuera por los blogs... pues no sé si es telepatía, pero algo especial sí que es... bueno, cosas mías, que tampoco hace falta que se entiendan demasiado:-)

huelladeperro1 dijo...

Tienes razón huellaperro. Somos muy burdos en dirigir nuestras emociones, pero es normal si tenemos en cuenta que el amplísimo paisage de las emociones lo delimitamos con unos cuantos nombres: Amor, Odio, Miedo, Vergüenza, Ira, Tristeza, Felicidad, Alegría, Enfado. ¿Cómo íbamos a pasar fácilmente de una a otra si están en puntos cardinales opuestos de nuestro espacio mental?

Pero imagínate en cambio que en el interior de una de esas emociones pudiéramos nombrar, pongo por caso, 100 ó 200 emociones distintas. ¿Verdad que sería más fácil pasar de una otra? Claro que sí; ¿quién puede dudarlo? podríamos incluso fijar nuestra posición en una sola de ellas, o bascular nuestro equilibrio sobre un grupito de tres o cuatro emociones cercanas...

Podríamos pasar de un amor más así a un amor más asá, o de un miedo más así a un miedo más asá en lugar de vernos obligados a pasar, como se espera de nosotros, del amor al odio; del miedo al valor; de la tristeza a la alegría; o de la melancolía al... ¿qué es lo contrario de la melancolía?
Lo que sea, ¿ves? ni siquiera para movernos entre las emociones importantes tenemos un mapa fiable.

Recuerdo que un viejo amigo, Javier Molina, hizo una vez un experimento telepático conmigo utilizando como vehículo emocional el odio. La punzada dolió, pero a él le constó un esfuerzo de concentración importante, porque en realidad no me odiaba ("en realidad" quiere decir en el centro más accesible de su mente)

huellaperro dijo...

Hablas Jorge de torrente informativo. En algún post tuyo antiguo dejabas entrever que a veces a ti te llega la información a borbotones y de mucha gente a la vez. Quizá -se me ocurre ahora- eso tenga relación con la excesiva acuidad auditiva de la que también te has quejado a veces, no sé, como si fuera una somatización de padecimientos psíquicos excesivos... ¡Qué terrible es que vivamos, la mayoría, tanto sufrimiento mental y que después en nuestro andar por el mundo de todos los días lo enterremos en el fondo de nuestras mentes para quedarnos solo con comportamientos socialmente aceptables! ¡Que terrible es también que apenas tengamos control sobre lo que nuestro subconsciente experimenta y transmite!
La distancia entre "sobrevivir" en el mundo "real" y la experiencia verdadera y dolorosa que reprimimos a capas profundas de nuestro ser a medida que la sentimos es la medida de lo falso que es el mundo que nos hemos dado. Culpables no somos ninguno, salvo de cobardía, de no hacer nada o casi nada por cambiar una situación que hemos heredado a lo largo de muchísimas generaciones de nuestros ancestros. Pero echarse la culpa, buscar culpables no sirve de nada. El concepto mismo de culpa es de los que propician una mayor distancia entre nuestro ser verdadero y la imagen que mostramos a los demás. ¡Ay! que los demás también somos nosotros, ¡Ay, que engañando a los demás nos engañamos también a nos mismos!
Todos quisiéramos ser como pretendemos mostrar a los demás que somos. Pero... ¿Quién, en lugar de intentar creerse mejor, hace el esfuerzo de cambiarse? Hace falta para eso verse tal cual se es. Prescindir del engaño, si no ante los otros sí al menos ante sí mismo. Es preciso tener ante si la materia prima con la que se va a trabajar, el yo mondo y lirondo, para poder modificarlo a nuestro gusto. ¿Y qué gusto?
¿Con qué criterio vas a modificar tu ser? ¿hacia donde? ¿hacia qué imagen ideal? Si viene de la sociedad no sirve; ¿no? ¿o sí?
El caso es que estamos todos unidos. Nuestos subconscientes burbujean al unísono charcos de sangre y lágrimas que estallan manchando otros subconscientes. Nuestros sueños se entremezclan por las noches como si nuestros hemisferios cerebrales derechos estuvieran en los nudos de una sólida red de nervios que nos une a todos. Nuestras ensoñaciones habituales no las compartimos con nuestra pareja; nuestro mejor amigo; nuestros hermanos o nuestros hijos o padres, sino con cualquier vecino cuya mente, mira, está en sintonía con la nuestra, o con cualquier habitante de las antípodas en parecida situación.
No podemos alejarnos demasiado de este centro de la galaxia que son las mentes unidas -aunque no lo sepan- de los demás. Las órbitas alejadas; excéntricas; se conquistan con esfuerzo, con integridad, con inteligencia. Cuanta más comprensión más sólida es la posición de cada cual. ¡Ay, qué poco podemos cada uno solo!

huellaperro dijo...

Gracias a la Benedetina por su ayuda, su apoyo y su colaboración en este miniproyecto en momentos que fueron realmente muy tensos, por el excelente trabajo de filmación que realizó y por el posterior magnífico montaje. No tengo palabras para describir lo agradecido que le estoy y el muchisísimo aprecio que le tengo.
Hay realmente buena madera en ella. ¡Ojalá pronto la veamos firmando proyectos personales de mayor calado que este!

¡Ay, Jorge si sólo fueran mis lumbares! Pero no sé cómo meterme mano, no sé cómo curarme.. ¡AYYY!!

María, el blog de Jorge está lleno de posts que merecerían ser el primero en cualquier blog que se precie. ;)

Y lo de tu comentario sobre los blogs y sobre la telepatía, créeme que yo te entiendo perfectamente, la experiencia de estar en contacto real con la mente de otras personas que comentan en tu blog y en cuyo blog comentas es algo que aquí hemos experimentado muchas veces.

Huelladeperro1 ¿De donde sales tú? Creía que te había dejado atrás, viajando de gurú por esos mundos de Dios cuando yo me volví a Valencia... Luego te comento -ahora tengo obligaciones- a ver si he aprendido ya bastante de ti o aún tienes algo que enseñarme.

Jorge dijo...

Weno, aunque aún estoy verde en estas lides, respecto a tus lumbares, esas que sujetas a menudo con tus manos intentando sostenerlas de su exceso de carga, y quizás resto de dolores (ya me contarás de qué van) creo que te puedo ayudar-orientar a ser tu propio salvador-médico. Para eso nos tendríamos que ver y practicar porque las palabras de poco valen aquí. Además, la filosofía, la apertura mental para re-entender, reconducir tu cuerpo la tienes. Ya “solo” se trata de sentir.

Otro día sigo que últimamente ando bastante liado.


Y mira a ver si me puedes poner en contacto con Benedetina que a lo mejor la interesa un curro.

Verificación de palabras: tonfo...uyy, por poco

Anónimo dijo...

Benedetina dijo...

En realidad más cutres no pueden ser los videos, otra cosa es el cariño que hay puesto en ellos y los ojos con que los mirais.

Pero para la chapuza técnica tengo excusa:

- Nunca había grabado nada y no tenía ni idea de cómo hacerlo.

- La cámara es la más mala del mundo: no tenía ni visor, y por la pantalla, cuando había mucha o poca luz, no se veía nada.

- No dispuse de trípode, iluminación, micrófonos, ni tiempo suficiente.

- La preparación fue nula y tuve que grabarlo todo en dos ratos porque las excursiones chuchohumanas campestres, el cachondeo y las cervezas tuvieron más tirón el tiempo que estuve alli.

- Al amigo huellaperro eso de "repitelo que no se ha escuchado", "avisame cuando vayas a hablar" o "espera que se encienda la cámara" no le iba mucho. Yo parecía más bien una estresada paparazzi que lo seguía en su quehacer diario a un ritmo vertiginoso.

- Con tan poco material demasiado que pude medio hacer montaje y todo. Hecho, por cierto, en dos días, con el moviemaker, y en un pc más malo que la quina.

Sea como sea, lo importante es dejar constancia de la labor de los paseantes de perros. Ojalá cunda el ejemplo porque, si gracias a los voluntarios los chuchos salen de la jaula una vez a la semana de media, sin los paseadores ¡ni saldrían!.

Además, que gracias a lo de hacer los videos mejor no nos lo pudimos pasar, asi que... ¡que nos quiten lo bailao!

Saludos y besicos

p.d.: Jorge, no creo que haya madera para un curro audiovisual, por desgracia. Aún, claro, que todo se andará ;)

Jorge dijo...

Si todo eso ya se nota...y por eso es precisamente tan bueno: fresquito, natural y auténtico

El curro no tiene nada que ver con esto

huellaperro dijo...

como os juntéis sin mí y no hagáis por convocar mi espíritu; no sé si os maldeciré (os quiero demasiado para eso) pero seguro que me sentiré bien jodido "Cuando dos oran juntos yo siempre estoy presente"

Ala, que os den!

Quemecagooooouuu dijo...

La telepatía?, jajajaaj, existe, siempre ha existido, y siempre existirá.



Lo que pasa es que vosotros, ser humano medio, la ciñe a ser experimentada en vuestro ambito de pensamiento circunscrito, ese circo del "yo creo que se lo que el otro piensa".

huellaperro dijo...

¿Eras igual de gilipollas cuando te metías con mi amiga Benedetina, ser humano inferior?

María dijo...

HUELLAAAAAAAAAAAAAAAAA que estoy tonta

hasta hoy no había visto el enlace con le video de JORGE tienes tooooooda la razón, me ha encantado, se lo he dicho a él y a ti he venido a darte las gracias.

¿Tú ves como nado? te dejé hace unos días un recordatorio de que volvieras a este mundo en le piso de abajo y resulta que tenía planta primera, ya había estado y sin enterarme ¡¡si es queeeeeee, donde no hay, no hay!!:-)

¿Habrá sido telepatía telepática lo de hoy?:-)

Besos HUELLA

Antígona dijo...

Vaya, se anunciaba en el blogroller o como se llame la publicación de un nuevo post por estos lares pero ya veo que no es así.

Bueno, pues aprovecho para mandarte un saludito, que últimamente mira que eres caro de ver :P

Y un beso, como siempre.