14 mar. 2011

Devolver mal por bien

Voy a recoger a mi hermana. Viene, enamorada, con su nuevo novio, un viejo amigo de juventud. Me he estado preparando, feliz de volver a ver a M después de treinta años. De repente he recordado como se se comportó mi hermana la última vez que me vió enamorado. La rabia me crispa mientras me ducho, me visto. ¿Qué haré?

18 comentarios:

Âme Noire dijo...

Intenta tener presente que el rencor no es más que una carga para nosotros mismos y que liberarnos de él nos ayuda a sentirnos más ligeros, más felices con nosotros mismos. El daño que nos hayan hecho no implica que puedan convertirnos en unos gruñones amargados.

Âme Noire

Jorge dijo...

Bueno, estás dispuesto a perderlo todo?

Sí? Pues suelta la rabia y disfruta sintiendo como el rencor sale desde tus entrañas para destruir lo que la mentira en forma de conveniencia o lo que sea ha estado creando durante años.

Y ojalá tu hermana se suelte también.

Y que se raje la tierra y que el mal, eso que llamas mal, emane como un geiser hasta escupir la última gota. Y deja que ella explote también. Si hay valor nadie huirá en cualquiera de las formas habidas y por haber. Luchad con todas las armas de ataque y defensa, sin culpa; da igual si te comportas como un rastrero hijodeputa rencoroso cascarrabias, da igual, disfruta, es un placer ser. Luchad hasta agotaros, hasta el puto final, hasta caer rendidos.

huellaperro dijo...

Al final, Âme Noire, Le di un abrazo a ella (vaya, por primera vez en su vida me devolvió el abrazo de manera sentida) le di otro abrazo a él y les dejé el coche.

huellaperro dijo...

No, jorge, no está en mi naturaleza. El rencor del que hablas es algo que no siento más que muy ocasionalmente, y suelo olvidar los agravios en cuanto pasa un poco de tiempo.

Jorge dijo...

mmm no creo

huellaperro dijo...

Y los cabreos no me duran más que unos pocos minutos

huellaperro dijo...

Debo ser gilipollas

Âme Noire dijo...

No eres gilipollas, can, eres libre. Bienvenido al club.

Disfruta de ello.

=)

huellaperro dijo...

No sabes lo libre que me siento en este momento :)

¿Y ese café y ese abrazo?

Âme Noire dijo...

¿Sigues por aquí?

Jorge dijo...

pues sí un poco gilipollas si que eres pero no llegas al nivel de Ame, que se atreve a decir que eres libre y bienvenido al club, sí, al club de los esclavos que se creen libres. Dios, Ame, me das tanto asco como ganas de reventarte el culo a pollazos.

decía que no creo... porque decías que la rabia te crispaba mientras te duchabas al recordar como se comportó tu hermana la última vez que te vio enamorado. En fin, cuánto hace de eso?

La rabia: claro que está en tu naturaleza. Ni te imaginas la que tienes. Otra cosa es que no la quieras reconocer o sentir. Yo también pensaba que no estaba en mi naturaleza.

Es imposible ser medianamente lúcido en este mundo y no sentir rabia. Y si no la sientes es que una parte de ti está bloqueada. No te creas lo que dices ser, y tampoco creas que has elegido el bien, solo has elegido.

Anónimo dijo...

Qué bruto es usted, Jorge, aunque es de alabar su sinceridad en estos tiempos tan cínicos que corren.

A mi la chica me cae bien aunque luzca pavisosa e ingenua. Por lo menos ella no da por culo.

No se pelee con su hermana, Huella de perro, seguro que lo quiere mucho más de lo que usted imagina en su crispada mente.

huellaperro dijo...

Lo de luchar y discutir mi hermana y yo lo llevamos muy bien, nos la pasamos haciéndolo. Y nadie se caga, no. Discutimos hasta que mi madre se echa a llorar o los vecinos llaman a la policía o uno de los dos se larga dando un portazo o se nos agota la energía. Pero ¿sabes? un abrazo como el que me dió ayer no me lo había dado nunca (yo creía que no sabía abrazar de verdad). Y se lo debo a M, y que dure. A ver si va a ser verdad que el amor es más fuerte que el odio, la suavidad gana a la dureza, el sauce resiste mejor la nieve que el roble...
Y sí, tienes razón Jorge, es imposible ser mínimamente lúcido en este mundo y no sentir rabia. Pero yo esa rabia no la dirijo a las personas. Debo ser, como ya opinamos varios, gilipollas.

huellaperro dijo...

Anónimo: mi mente no está crispada más que a ratos, cuando me la crispan, pero mi estado natural no es ese. Qué se ha creído Vd.
Cada uno quiere lo que es capaz de querer.
Cuánto es Vd capaz de querer?

Âme Noire dijo...

Jorge, me das mucha lástima. Si ganas algo con tanta rabia hacia el mundo en general, bien por ti. Pero lo dudo mucho. Puede que tengas cierto grado de genialidad en algunos de tus razonamientos, y tu sinceridad aplastante es digna de loar, pero precisamente el hecho de que siendo sincero solo escupas veneno es algo para compadecer.

No porque tú seas incapaz de olvidar tus cabreos todos deben de ser igual que tú. Tu naturaleza no es el modelo general, simplemente, es la tuya.

Âme Noire

Jorge dijo...

mira que yo soy un grandísimo cabronazo pero tú, Ame, qué pedazo de hijadeputa. Tu lástima y compasión me las paso por el forro de los cojones, maldita cristiana retrasada mental de mierda, que ni jugando sabes que estás, víbora con apariencia de ángel, que destilas veneno por cada poro, hasta cuando hablas del amor. Deberían subirte al altar, atarte de pies y manos, usar los crucifijos a modo de consoladores y rociarte con la cera de las velas hasta dejarte seca del flujo vaginal que beberías después, así hasta que te relamas de placer sorbiendo el veneno que sudas desde tus entrañas. Dios, me enrabo de solo pensarlo.

Una cosa es que a ti solo te escupa veneno, que no siempre, y otra es que haga eso con todo el mundo.

No, mi naturaleza no es la mia solo, es la tuya también, al igual que la tuya es la mia. Esa naturaleza tuya la he practicado durante muchos años.

He dicho que soy incapaz de olvidar mis cabreos? No, solo propuse a perro una forma de afrontar esa rabia (ya rencor entendí yo al leer) que tenía con su hermana, precisamente para quitársela y vaciarse de ese enquistamiento emocional y así permitir llenarse con el siguiente sentimiento. Quizás cada hermano a nivel íntimo y personal, en soledad, realizara su propio proceso de análisis de la relación fraternal, juzgándose, autocriticándose, reviviendo mentalmente broncas pasadas, poniéndose en el lugar del otro, aceptando, cediendo, ... y que al llegar el momento de verse solo quedara ese "ya sé, ya sé, no pasa nada" y un sincero abrazo como gesto definitorio. No sé, eso solo lo saben perro y su hermana.

Tu hablas del rencor como una carga para nosotros mismos y que liberarnos de él nos ayuda a sentirnos más ligeros, más felices con nosotros mismos. Bien, cuéntame, me gustaría saberlo, cómo te liberas tú del rencor?

Para mi la rabia no es algo malo que hay que extirpar, no es una carga, es una oportunidad, es tensión, es vida. Es una emoción más de la que se puede disfrutar. Los látigos si los sabes usar dan mucho gusto, tanto el que los da como el que los recibe, pero para eso hay que saber dar y saber recibir.


Perro, si no la diriges contra las personas, dime... hacia dónde-qué-quién la diriges?

Âme Noire dijo...

El día que me hables con respeto y dejes de insultarme, quizás, me plantee mantener una conversación contigo. Hasta entonces, vete a pasearte entre animales, a ver si se te pega algo del civismo natural que tienen.

Jorge dijo...

he vivido ya esto contigo

A mi tú también me insultas y me faltas al respeto, sin usar tacos, sin directos ni técnica Marte, claro, sino al más puro estilo femenino del reino de Plutón/Hades. Como ya sabes esto no es motivo para retirarme de ninguna conversación; todo lo contrario. Puedes insultarme todo lo que te apetezca. Lo que más me dolería es que te retiraras.

situaciones aparentemente destructivas suelen traer un poquito más de lucidez y a veces transformaciones maravillosas.